Me gusta encontrarme en los libros. El silencio es el patio de recreo de mi algarabía. A veces canto para mi Perico.
Yo sé que alcanza con saber que hay alguien que cree en vos para salvarte, y que las cosas importantes se mueren cuando se las nombra, y que hay que desconfiar de las palabras, emputecidas por el uso.