VI.
Voy a crecer sin vos
y cuando te encuentre
(si acaso lo hago)
te llevaré de la mano
a ver la luz floreciente
de aquel árbol torcido,
te regalaré las rosas penitentes
con las que te invocaba,
y voy a leer con vos,
o sobre vos,
que al caso es la misma infidelidad
de amar a un libro antes que amarte.
Voy a sonreirte.
De verdad.
Muchas veces.
Procurando no señalarte nunca,
no nombrarte en vano,
no envilecerte.
Voy a quererte,
en fin.
Qué horror.
Quererte.
—InJeanniosa