VIII.
Y cuando te encuentre,
(si acaso)
quereme relativa,
quereme requemada,
quejista,
con lagañas en los ojos
y adicta a la cafeína.
Yo te prometo
quererte desencantado,
quererte aunque no abrás las puertas
querete cínico
simplón,
amante del fútbol
y aficionado a la Ilíada.
Que a fin de cuentas, tu imperfección y la mía ya han cerrado su escape*
—InJeanniosa